Frases que venden

Frases para vender: aprende a crear un buen gancho para tu texto

José Fermín
“¡Que comiencen los juegos, y que la suerte esté siempre a tu favor!” ¿Conoces esa frase? ¿Suena familiar pero no sabes dónde la escuchaste?

Entonces trata de identificar los autores de los siguientes ganchos que se hicieron tan famosos que acabaron transformándose casi en muletillas:

  • Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…
  • Se me chispoteó:
  • Mi nombre es Iñigo Montoya, mataste a mi padre, prepárate para morir;
  • Ser o no ser: ¡esa es la cuestión!

¿Entonces? ¿Cuál es tu puntaje? Si acertaste con el autor de todas las frases y descubriste dónde está presente cada una, ¡ya conoces el poder y el impacto que un gancho bien escrito y planeado tiene!

El gancho nada más es una táctica utilizada normalmente por grandes escritores, periodistas, publicistas y guionistas y que consiste en desarrollar una oración impactante para captar la atención del público para lo que está por vivir: ya sean las próximas escenas de una película, una pieza de publicidad, una declaración contundente, etcétera.

Pero escribir ganchos no es solo una cuestión de creatividad y talento. Es necesario conocer elementos importantísimos antes de poner los dedos en el teclado y activar a la musa, como el público objetivo y el contexto. ¡Sigue leyendo y descubrirás todo lo que necesitas saber para hacer buenos ganchos!

Conoce a tu público

Independientemente de si estás escribiendo un artículo, publicación de blog o un guión de cine, conocer a tu público es un requisito no solo para crear buenos ganchos, sino para alcanzar el objetivo de pasar tu mensaje sin interferencia.

Imagina que tu gancho promueve un juego de palabras gracioso con alguna canción de la banda One Direction. Ahora, si estás escribiendo un blog dirigido a un público adulto, tu frase puede estar desubicada y va a pasar desapercibida y tal vez el lector ya no quiera seguir leyendo.

Pero si tu persona es la típica pre-adolescente enterada de todo lo que acontece con sus estrellas, tu texto tiene muchas más oportunidades de ser leído inmediatamente y hasta compartido.

Evalúa a tu audiencia

Como ya sabes, a la hora de escribir un proyecto de fin de curso, normalmente no nos preocupamos si el texto tendrá buenos ganchos para mantener al lector atento. Eso es porque el lector, en este caso, son profesores a los que se les paga para realizar esa tarea.

En relación a los textos “comerciales”, no contamos con una audiencia cautiva, es decir, necesitamos usar los mejores ganchos posibles para atraer a los lectores a nuestra buena oferta de contenido.

Piensa la línea de asunto de un e-mail: necesita ser corta, creativa e impactante para convencer al destinatario de que haga clic. La misma idea vale para el gancho.

Relaciónate con el contexto

¡Maldito insecto! Una de las razones por las cuáles tendemos a recordar los ganchos es por el simple hecho de que todos tienen que ver con el contexto (o falta de contexto) en el cual fueron creados.

Bien, si te sorprendió la palabrota que puse al inicio del párrafo anterior y aún así seguiste leyendo, mis felicitaciones: acabas de ser víctima de un gancho fuera de contexto, o sea, es tan absurdo (y arriesgado) que despierta la atención. Sin embargo, los ganchos dentro del contexto siempre buscan referencia en el tiempo y en la cultura para hacerse polémicos (y eternos).

Define el tipo de emoción que deseas pasar

Urgencia, temor, reflexión, rabia, pánico… Un buen gancho es el punto de partida para sintonizar al lector con tu contenido. ¿Has visto los titulares sensacionalistas de los periódicos? ¡Es más o menos lo mismo!

Un reportaje, por ejemplo, puede destacar como gancho una estadística alarmante para generar indignación. Una publicación sobre marketing digital, mientras tanto, se puede beneficiar de un gancho que simule un sentido de urgencia y que despierte en el lector la voluntad de invertir en esa área prometedora para escapar de la crisis.

Si estuvieses produciendo un artículo “experimental”, introducir una broma en forma de gancho puede surtir el efecto esperado de divertir al lector. Todo va a depender del tipo de emoción, o incluso deseo de comprar, que quieras despertar. Al final, como todo publicista sabe, los ganchos son las mejores frases para vender.

CTA y gancho: similares pero tan diferentes

Si tu nicho es el Marketing de Contenido, debes estarte preguntando como podrás aplicar el concepto de gancho a los botones de acción. Aunque el sentido de “provocar” al lector con una llamada original y creativa continúe siendo el mismo, el CTA no puede desviarse de su propósito concreto de convencer al visitante de un blog o página, por ejemplo, a dar clic para recibir algo a cambio.

Es decir, un botón de CTA no puede darse el lujo de ser abstracto o demasiado diferente, ya que el lector, dentro de la estrategia de Marketing de Contenido, es un prospecto.

Enfócate en la introducción del texto

Como ya dijimos, los escritores tenemos mucha competencia y pocas oportunidades de atraer al lector a los textos que producimos. Por eso, el mejor lugar para insertar un gancho increíble es en la introducción y, de preferencia, en la primera frase que abre ese párrafo crucial, que consiste en el primer contacto del lector con lo que escribiste (además del título, claro).

En realidad, no hay límite de palabras y frases para el gancho: puedes, incluso, transformarlo en toda la introducción de tu texto. Lo ideal es que consigas ser siempre más económico y certero, como veremos a continuación.

Escoge las palabras correctas

“No pienses en lo que tu país puede hacer por ti; piensa en lo que tú puedes hacer por tu país”. La combinación acertada entre las palabras, el contexto y el objetivo crea ganchos increíbles, como ese dado por el expresidente norteamericano John F. Kennedy.

Si en todos los textos que escribes, consigues al menos una frase impactante como la de Kennedy, ten por seguro: serán exitosos.

¿Qué tal abrir con ella tu texto y retomarla en la conclusión con otro tipo de abordaje? Mantente atento a los juegos de palabras, sinestesias, parodias y metáforas: todos son buenos recursos lingüísticos para ayudarte a llegar a las palabras correctas.

Ahora que conoces algunas tácticas para inventar ganchos que van a impresionar al lector, es hora de practicar y, todavía, buscar más y más referencias. Cine, teatro, literatura, periódicos, revistas, o el blog de Marketing de Contenidos…

No importa el medio, ten siempre alguna cosa que ayuda a definir tu estilo, hasta el punto que seas reconocido por algún gancho bien colocado.

¿Y entonces? ¿Te sirvieron estos consejos?

Ah, sí, ¡es hora de ver el resultado del desafío que está al inicio del texto!

  1. Franquicia de Star Wars.
  2. El Chavo del 8.
  3. The Princess Bride.
  4. William Shakespeare, en la obra Hamlet.

PD: hay otro gancho no identificado en el texto. ¿Conseguiste descubrir cuál es? ¡Revélalo en los comentarios!