Cómo hacer subtítulos de un texto

El poder de los subtítulos: cómo cautivar y enganchar a tu lector

José Fermín
Piensa: ¿cuántas veces has abandonado un blog o una página por culpa de los inmensos bloques de texto que llenan la pantalla de tu computador, tablet o Smartphone? Seguramente, muchas, pues las palabras amontonadas en pedazos densos y grandes sin ningún espacio entre ideas, espantan a los visitantes y dejan mal parado al autor.

Mal parado porque parece que no sabe, por ejemplo, que un artículo escrito de forma correcta – es decir, con subtítulos bien puestos – hace que la página sea más atractiva. Las divisiones ayudan al lector a entender, a primera vista, cuál es el tema del texto y lo que va a ganar con la lectura de cada párrafo.

De acuerdo a un estudio realizado por Nielsen Norman Group, el 79% de los usuarios de Internet usan la escaneabilidad (la famosa “lectura dinámica) para evaluar una página en vez de leer su contenido de inicio a fin. Solo entonces, deciden si van a quedarse en el sitio a consumir el contenido.

La atracción no es la única ventaja. Los subtítulos también hacen que el trabajo del redactor sea más fácil, ya que le ayudan a organizar las ideas y desarrollarlas en el texto.

Ahora que ya sabes cuál es la función y la importancia de los subtítulos, ¿te gustaría aprender a usarlos a tu favor? En este post, te enseñaremos a escribir subtítulos capaces de captar la atención del lector desde la primera línea hasta la última.

Escribe subtítulos divertidos con cuidado

En textos para Internet, los subtítulos relajados y divertidos casi siempre son una buena elección, sin embargo, nos es bueno exagerar, sobretodo con los juegos de palabras. El resultado puede ser un cliché y lo que menos quieres es ser repetitivo o molesto.

Por ejemplo, en un texto sobre enfermedades, el subtítulo “Échate un ojo” puede sonar divertido, pero no dice mucho sobre el párrafo en sí. En realidad, podría tratarse sobre cualquier cosa, como los principales métodos de prevención o los problemas oftalmológicos más comunes.

Para impedir que eso suceda, lee cada frase con atención y pregúntate: ¿cuál es la parte más importante de ese párrafo? ¿Cuál es la idea central del tema? La respuesta a esas preguntas va a ayudarte a encontrar un buen subtítulo.

Evita usar palabras complicadas

Existe otro problema común entre las personas que eligen ser más creativas: la complicación. Vamos a retomar el ejemplo anterior. En un texto sobre dolencias, puedes escoger entre mantener las cosas simples con “Los síntomas de la conjuntivitis hemorrágica” o decir “Los males que el virus coxsackie A4 puede causar en los seres humanos”. ¿Qué crees que será mejor?

Aunque la segunda opción suene más informativa, es también la más confusa. Recuerda que, antes de cualquier cosa, los subtítulos sirven para hacer que tu redacción sea más clara. Lo que las personas quieren es encontrar una solución rápidamente, no perder el tiempo descifrando lo que está escrito.

Crea un estándar y mantenlo

Esta es una regla de oro para una buena redacción para web. Todos los subtítulos de tu texto deben tener algo en común, una especie de estándar. ¿La justificación? Las piezas con una naturaleza semejante hacen que la lectura sea más fluida. Por ejemplo:

  • Marketing de Contenido: ¿qué es?;
  • ¿Cuáles son las ventajas del Marketing de Contenido?;
  • ¡Vea cuáles son los costos de esa estrategia!;
  • Aplica el Marketing de Contenido a tu negocio y crece.

Seguramente te diste cuenta que no hay una lógica clara en la construcción de esas frases, y la lista parece una mezcla de ideas, dudas y oraciones en imperativo. ¿Qué te parece si substituimos todo eso por preguntas, por ejemplo?

  • ¿Qué es el Marketing de Contenido?;
  • ¿Cuáles son sus ventajas?;
  • ¿Cuáles son los costos de la estrategia?;
  • ¿Cómo puedes aplicarlo en tu negocio?

Mucho mejor, ¿no?

Otro detalle importante: los subtítulos deben ser coherentes en longitud.  Después de todo, no se ve bien que un texto esté lleno de subtítulos cortos y de repente aparezca uno extremadamente largo. Si necesitas una medida ideal, intenta no pasarte de 5 o 6 palabras.

Ese consejo sobre la longitud, inclusive, es una buena manera de mantener la fuerza de los subtítulos. Basta analizar: “Acaba con sus problemas de Marketing” es más impactante que “Los problemas de marketing y cómo evitarlos en tu empresa”. ¿Estás de acuerdo?

Conecta los subtítulos al título

Ok, el tono divertido no encaja muy bien con tu texto. Entonces, ¿qué te parece hacer una conexión entre el título del texto y todos los subtítulos? Aunque suene simple, esa actitud va a garantizar que no vas a dejar el tema principal a un lado y que el desarrollo de la redacción va a ser coherente.

Por ejemplo, si estás escribiendo un blog post con el título “5 consejos para aumentar tu productividad en el trabajo”, los subtítulos pueden ser cada uno de los consejos que necesita el lector para alcanzar su objetivo. Es decir:

  • Duerme y aliméntate correctamente;
  • Evita el exceso de perfeccionismo;
  • Desconéctate de las redes sociales;
  • Utiliza aplicaciones que te ayuden;
  • Usa un software de gestión empresarial.

Un consejo extra: no es necesario crear un subtítulo para la conclusión de tus textos. A la hora de escribir el famoso “resumen de ideas”, puedes ir directo al grano sin preocupaciones. Lo mismo vale para el CTA o Call to Action, ya que tampoco demanda otra división del contenido. ¿Quieres un ejemplo? Lee los siguientes párrafos:

No existe mucho misterio para crear buenos subtítulos. Si intentas evitar lo obvio – con cautela, por supuesto –, los términos y las construcciones rebuscadas, además de seguir un estándar y conectar todo a la idea central del texto, habrás hecho un buen trabajo.

¿Conoces algún otro consejo? ¡Entonces déjanos tu comentario y cuéntanos cómo creas subtítulos capaces de llamar la atención de los lectores! Aprovecha tu visita para suscribirte a nuestro blog y así enterarte de todas nuestras publicaciones!