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Caso Fiat: Open source en la industria automotriz

Redactor Rock Content
La adquisición de GitHub por Microsoft ha cambiado la forma como muchas personas ven el software de código abierto. Antes visto como una alternativa a los softwares pagados, hoy las open sources son, en muchos casos, preferidos con relación a los programas pagados.
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¿Y si fuera posible aprovechar el concepto de código abierto para la industria? ¿Especialmente una industria tan compleja como la automotriz? La respuesta ciertamente causaría muchas molestias y contradicción.

Fue precisamente eso lo que hizo Local Motors: desarrollo de coches de código abierto usando micro fábricas. En el centro de Local Motors están la cocriación, la innovación abierta y la fabricación digital.

Después de entrar en su comunidad, ayudas a desarrollar un coche creado por los diseñadores de la red, o, si tienes los conocimientos necesarios, creas un nuevo coche. Toda la red vota para elegir qué coche será cocreado y pueden escoger las partes del coche, desde el interior hasta el motor del vehículo.

Cuando el coche esté listo, tú mismo lo construyes. Local Motors abre una micro fábrica en tu región y proporciona todas las herramientas y conocimientos necesarios.

Forbes eligió a Fiat como una de las empresas más innovadoras de Brasil, destacando el área autónoma de innovación creada por la empresa, llamada Future Insights.

Todo comenzó con el MIO

Inspirado por el libro “¿Qué haría Google?“, de Jeff Jarvis, Peter Fassbender, el director de diseño de Fiat LATAM, ideó la creación de un nuevo coche concepto para ser presentado en el Auto Show de São Paulo.

El desarrollo del coche se basaría en la colaboración y se centraría en satisfacer los deseos y las necesidades de los clientes.

Junto con su agencia de publicidad, Fiat elaboró ​​todo el proceso de crowdsourcing basado en tres etapas: mapeo de escenarios, ideación y diseño.

El mapeo de escenarios comenzó con una investigación sobre el coche del futuro y el futuro de los coches a través de entrevistas con especialistas, con la finalidad de identificar tendencias.

Fiat, entonces, lanzó una plataforma colaborativa donde los clientes podían debatir sobre la siguiente pregunta: ¿en el futuro que estamos creando, qué debe tener un coche para que lo llame de mío, mientras todavía sirva para otras personas?

El objetivo de la plataforma era evaluar la participación de las personas respondiendo a las preguntas y guiando la discusión a través de ideas y ejemplos. Las redes sociales se utilizaron para estimular la participación y proporcionar contenidos de referencia para que las personas se inspiraran.

 

Todas las ideas y comentarios eran analizados y varios informes fueron elaborados sobre cómo los usuarios imaginaban el coche del futuro. Etiquetas estaban disponibles para que las personas pudieran clasificar sus ideas.

A pesar de todo, la intención del proyecto no era recoger ideas para la producción, sino entender cómo las personas se relacionan con los coches.

Al desarrollar el proyecto junto con el público, era necesario garantizar que las expectativas y necesidades de los consumidores fueran comprendidas. Por eso, representar los deseos del público de manera adecuada y desarrollar el prototipo de manera coherente, eran los principales desafíos a lo largo del proyecto.

Los diseñadores separaron 21 temas que serían el esqueleto para la próxima etapa y cada tema fue abierto a la discusión individual por diez días para aclarar el camino que los diseñadores e ingenieros deberían seguir. Para recibir sugerencias consistentes, Fiat continuó estimulando el flujo de ideas proporcionando referencias, por medio de imágenes y textos sobre lo que era viable.

La etapa anterior había recogido insights para generar un coche deseable para el futuro, independientemente de la viabilidad técnica. Pero en la etapa de diseño de concepto, Fiat quería concentrarse en diseñar un prototipo viable para exponer en la edición de 2010 del Salón del Automóvil de São Paulo.

Los usuarios de Internet fueron invitados a votar en lo que preferían. Para agradar al mayor número de consumidores, los diseñadores decidieron adoptar la versión más votada, pero con algunos elementos del segundo lugar.

El proceso de innovación abierta no paró cuando los diseñadores comenzaron a construir el prototipo. A lo largo de esta etapa, Fiat continuó cultivando el diálogo y animando a las personas a tomar decisiones. Las opciones fueron puestas en la plataforma Fiat Mio para que fueran votadas por los usuarios. Pero el proceso ahora estaba orientado a perfeccionar una propuesta, en lugar de generar alternativas.

El proceso de modelado comenzó por esculpir digitalmente el coche en 3D. Los modeladores recibieron ese modelo y crearon una estructura metálica inicial, que servía como esqueleto.

Enseguida, fue a la maquinaria, en la que una impresión offset en espuma de poliestireno formaba una estructura que estaba cubierta manualmente en arcilla. Una fresadora corrigió el formato, acercándolo al modelo virtual.

Después de eso vino más trabajo manual con diseñadores verificando línea por línea la proporción, volumen y distancia, y haciendo ajustes manuales cuando era necesario.

Para el interior del coche, se hizo un modelo similar de arcilla, donde los diseñadores podían sentarse, tocar, sentir y decidir lo que tenía que modificarse. Como estos ajustes manuales se hicieron en modelos de arcilla, ahora necesitaban traducirse de vuelta al mundo virtual.

Una cámara digital tomó fotos para que el modelo virtual original pudiera adaptarse a las modificaciones manuales realizadas en el modelo de arcilla. Posteriormente, este nuevo documento fue utilizado para generar el modelo final, que fue laminado en fibra de vidrio y resina.

Conclusión

El mercado de automóviles es uno de los más resistentes al cambio y los fabricantes tienden a no responder a las necesidades reales de sus consumidores.

El proyecto Fiat MIO nos muestra cómo es posible desarrollar un vehículo con amplia colaboración y retroalimentación de los usuarios. Esto permite una alineación entre el desarrollo del vehículo y su lanzamiento final.

Sin embargo, algunas dudas surgen con esa transformación: ¿será que las iniciativas aisladas son suficientes? ¿Será que los proyectos de innovación evitarán la disrupción de las grandes montadoras? O, ¿necesitamos una revolución completa en el modelo de negocios poniendo la innovación y la relación con el cliente en el centro de toda operación?