Cómo iniciar una presentación y captar la atención de la audiencia a partir del contenido

Valentina Giraldo
Crear presentaciones y llevarlas a un público puede resultar, muchas veces, en un verdadero dolor de cabeza. A la hora de enfrentarnos a su creación nos asaltan dudas tales como: ¿será atractiva?, ¿le gustará a la audiencia?, ¿tendré seguridad a la hora de presentar?

¡No te preocupes más! Aunque representa atención y trabajo, crear presentaciones no es nada complicado. No si tienes presente algunas claves básicas como los es: entender a tu audiencia y hacer de tu presentación un contenido.

Si trabajas este par de conceptos, verás el poder comunicativo que tendrás frente a la audiencia y serás capaz de transformar cualquier presentación genérica en un verdadero espectáculo de encantamiento del público.

¿Quieres aprender más al respecto? En este artículo te guiaremos por tres puntos fundamentales de las presentaciones: cómo prepararla, cómo presentarla y qué hacer luego de la presentación.

¡Continuemos!

 

¿Qué es una presentación y qué debes considerar para crear una?

Una presentación es una forma de comunicar que tiene como fin mostrar un contenido sobre un tema determinado frente a una audiencia. Diferente a muchos otros métodos como la escritura o las audiovisuales, la presentación ofrece información a un público en forma de discursos, aunque muchas veces se acompaña con herramientas de la multimedia.

En general, una presentación se compone de 3 elementos básicos:

  • Un contenido relevante;
  • un buen diseño;
  • una excelente oratoria.

Estos tres elementos juntos pretenden despertar la atención del público, generar recordación e invitar a la audiencia a tomar una acción que deseas. No obstante, no siempre las presentaciones logran alcanzar dicho objetivo, ya que generalmente nos centramos en el diseño y en la oratoria y nos olvidamos del poder del contenido relevante.

Parece extraño decirlo, debido a que los contenidos son, en últimas, la pieza principal de cualquier presentación; pero realmente, nos preocupamos más en creer que el público presta más atención al orador o al impacto visual, cuando es el contenido el que conlleva el mensaje que engancha.

Te estarás preguntando, ¿cómo darle tratamiento a ese contenido para que tenga protagonismo en las presentaciones? ¡Continúa la lectura!

¿Cómo preparar una presentación con contenido?

No existe una fórmula única para crear presentaciones con contenidos; sin embargo, desarrollaremos dos puntos clave que te darán luces para crear tu propio camino:

  • Entender qué es un contenido
  • Los aspectos de un contenido de calidad

Vamos a ellos:

Qué es un contenido y por qué hacer la presentación como tal

Hablando de presentaciones, un contenido debería entenderse como un regalo que le damos a las personas para que obtengan información práctica sobre un tema particular. Este contenido se basa en el desarrollo de un contexto que la audiencia comprende o quiere conocer. De igual modo, en el desarrollo de este contexto, el contenido debe procurar siempre tanto puntualizar las necesidades y problemas de la audiencia, como las expectativas que estos tienen para consumir tu contenido.

A este proceso de puntualizar también lo llamamos: personalización del contenido, y es el que, en últimas, nos permite transmitir un mensaje que enamore y sea útil en la resolución de dudas de la audiencia. De nada sirve crear presentaciones hermosas y llenas de detalle si el contenido que allí se entrega no es actual ni de interés para el público que lo recibe.

Por otro lado, aunque sirve para reforzar el punto anterior, una presentación no debe basarse en ti, en tu negocio o marca, sino en los problemas que tiene el público y de las soluciones que propones para ese determinado problema, aunque esto no exime usar tu marca o tu propio nombre para ejemplificar; pero, ¿entiendes la diferencia?

Cuando dejas de lado tus ansias por mostrar tus proyectos o ideas y le das importancia visible a la necesidad del público y creas un material que le haga sentir identificación, haz creado una presentación con contenido.

producción de contenidos

Aspectos técnicos: cómo hacer un contenido de calidad

¿Qué es para ti la calidad?

Con certeza tu respuesta es diferente a la mía. Aquí es dónde comienzan los problemas. No puedes dar por hecho que lo que entiendes por calidad es lo mismo que tu público entiende al respecto. Pero entonces, ¿cómo hacer un contenido de calidad si para todos es diferente?

¡Es simple! La calidad existe en una presentación, cuando el público siente que resolviste sus dudas y problemas sobre un tema determinado.

Muy bien, pero esto fue lo que hablamos en el punto anterior, no hay novedad. Entonces la pregunta debería ser diferente: ¿cómo saber sobre las dudas y problemas que tiene el público respecto al tema que quiero presentar?

Veamos los puntos a continuación:

Conoce a tu público

Tu público es el alma de tu presentación. Es a partir de él que decidirás sobre qué hablar, y aún más importante, cómo lo harás.

Esta es la base de cualquier creación de contenido, no importa el formato. Si no conoces a tu persona, producir algo realmente cautivador y valioso te será una tarea imposible, y el resultado puede ser desastroso.

Por eso, antes que todo, haz el ejercicio de responder estas preguntas:

  • ¿Qué problemas y necesidades tiene mi persona frente al tema?
  • ¿Cuál es su visión del mundo y sus expectativas frente al tema?
  • ¿Por qué mi presentación es útil para ella?
  • ¿Qué solución puedo ofrecerle a través de mi presentación?

Planea el contenido antes de crear las diapositivas

Una vez respondidas las preguntas con honestidad, pasamos a la creación en sí de la presentación. Para ello puedes partir de la premisa: Toda presentación es una historia, y como cualquier historia, debe tener un principio, un medio y un final.

Si no tienes esto en mente, o mejor, en el papel, organizar tu presentación se volverá mucho más difícil de lo que debería ser.

Por eso, invierte tu tiempo planeando una buena historia antes de empezar. Luego verás que la construcción de las diapositivas es solo una consecuencia cuando el contenido ya está listo en el papel y en tu cabeza.

Lo que nos lleva al siguiente tópico…

Cuenta una buena historia con un buen contenido

Tu historia debe hacer que el público quiera saber cada vez más sobre el tema, que se ponga ansioso para que pases a la siguiente diapositiva.

Para lograrlo, el contenido de tu historia debe conectar las ideas para que tengan sentido en la cronología. Una buena manera de hacerlo es utilizando cada diapositiva como un punto de tu línea del tiempo, eso hace que sea más fácil acompañar tu presentación.

Encuentra el mensaje central

El mensaje central es, en definitiva, lo que quieres transmitir a la audiencia en pocas palabras, partiendo del problema que ellos quieren ver solucionado. Piensa en una frase objetiva que sea el punto central de tu presentación y ponla no solo en tus diapositivas, sino también en tu discurso.

Resume tu presentación en una sola frase. No es una tarea tan fácil, por eso debes invertir un tiempo en ella. Establecer tu frase te será útil al momento de cerrar tu presentación y dejar el mensaje claro, fuerte y evidente en el público.

Utiliza imágenes de alta calidad

Las imágenes también forman parte del contenido, ellas ayudan a reforzar aún más el mensaje que quieres transmitir, provocando sensaciones, despertando emociones y creando conexión con el público.

Por lo tanto, agrega imágenes de alta calidad que realmente impresionen al público. En Internet puedes encontrar decenas de bancos de imágenes con fotos, vectores, gifs y otros formatos increíbles para crear presentaciones inolvidables.

Solo ten presente lo siguiente: No uses imágenes por el hecho de usarlas. Si las imágenes van de acuerdo al tema y ayudan a aproximar a la solución del problema de tu audiencia, ¡entonces úsalas!

Elige bien la tipografía

Olvida las tipografías tradicionales. Al escribir tu contenido, utiliza tipografías que despierten emoción en la audiencia. Puedes no creerlo, pero elegir mal una tipografía afecta seriamente tu presentación, haciendo que el público se distraiga e incluso pierda el interés en lo que tienes para contar.

Prueba usar diferentes, que den un aspecto singular a tu contenido. También puedes, por ejemplo, alternar los tamaños de las fuentes para dar énfasis en alguna palabra clave.

Pero cuidado, no transformes tu presentación en un carnaval. Mantén la sensatez, utiliza máximo dos fuentes para tu presentación; en caso contrario tu mensaje parecerá una verdadera sopa de letras.

Agrega una llamada a la acción

Usar un CTA, del inglés call-to-action (llamado a la acción), es fundamental, principalmente si las personas tienen o tendrán acceso a tu presentación en Internet, por ejemplo.

El CTA puede ayudarte a mantener el diálogo incluso después que la presentación haya acabado. En él, puedes pedirle al público para que visite algún sitio, blog o publicación específica sobre el tema, o que comparta la presentación en las redes sociales.

Lo más importante es mantener a la audiencia conectada contigo.

No olvides revisar todo el texto

Revisar, revisar y revisar, ese es el secreto. Una presentación (así como ningún otro contenido), debe tener errores.

Errores en el texto pueden hacerte perder credibilidad y autoridad en el asunto o incluso confundir a la audiencia sobre el sentido de lo que has escrito.

Preocúpate por revisar lo máximo posible para mantener tu presentación impecable.

¿Cómo presentar tu contenido ante un público?

Una vez preparada tu presentación teniendo presente todos los puntos anteriores, ha llegado la hora de hacer frente a otra situación: Presentar tu contenido frente a un público. El miedo de la gran mayoría. ¡Pero no te preocupes! Veamos juntos a continuación, algunos consejos que te servirán a la hora de presentar.

Cómo comenzar a hablar

¿Eres por acaso una persona que teme pararse frente al público? O independiente de la capacidad de entrar en contacto con las personas ¿aún sientes un pequeño susto antes de presentar?

El primer consejos para ambos es: no tengas miedo. Si preparaste a consciencia tu presentación y te preocupaste por entender al público antes de crear tu contenido, ya tienes más de medio camino ganado, el resto se basa en practicar:

  • Párate frente a un espejo y practica tu discurso
  • Pídele a alguien que escuche tu discurso antes de salir al escenario
  • Procura llegar temprano. Esto te ayudará a sentir confianza con el espacio
  • Una vez estés al frente del público y aún tienes nervios, sé honesto, el público te entenderá y creará empatía contigo. Ya verás cómo, después de pocos minutos, vas tomándote confianza.
  • Durante tu discurso no temas en tomarte unos segundo para pensar antes de exponer el siguiente punto.

Veamos ahora otros consejos cuando ya estás en el ruedo:

6 tips para dar presentaciones exitosas

1. Mantén contacto visual

Mirar hacia los ojos transmite confianza, además de ser una excelente forma de persuadir.

2. Revela tu personalidad

No dejes que los nervios te hagan esconder tu verdadera personalidad. ¿Eres extrovertido, cómico, tranquilo o tienes algún talento que demostrar? Adelante, ¡sé tu mismo!

3. Evita leer

Si lees demasiado, pierdes el contacto con tu público, además de parecer inseguro con relación a lo que dices. Por eso te recomendamos utilizar imágenes y palabras clave resaltadas en el diseño de tu presentación.

Las presentaciones son herramientas de compañía, ¡pero el tema lo manejas tú!

4. Usa las manos

Si acompañas tu presentación con los gestos correspondientes, le darás más naturalidad al discurso.

5. Enfócate en lo importante

A veces nos ponemos a hablar y terminamos perdiendo totalmente el curso de la historia, ¿verdad? Eso no puede suceder en una presentación. Si quieres que el público recuerde tu mensaje, mantente en lo esencial del tema.

6. Práctica y más práctica

Repite tu discurso cuantas veces sea necesario en voz alta. De ese modo, internalizarás el discurso y evitarás equivocaciones. Además, te dejará más confiado y tu público lo notará.

Terminó la presentación ¿Qué hacer con ella después?

Tu presentación alcanzó las expectativas y fue un éxito. ¡Seguro la audiencia querrá tus contactos y tu presentación!

Hay algo que muchos de nosotros olvidamos y es que la presentación como herramienta, puede continuar funcionando incluso sin nosotros presentes. Así que, luego de presentar, tu trabajo no ha terminado sino que, ¡ha llegado la hora de optimizar tu presentación para que, gracias a ella, te sigan buscando y citando por tu conocimiento!

Pero espera, vamos un poco más lento y retomemos ciertos conceptos.

Cuando hablamos de la presentación como un contenido, es imposible no pensar en Internet. Esto porque, ¿cuántos usuarios hacen búsquedas cada día en Google para obtener información? Es justo aquí en que el contenido se convierte en una oportunidad para cruzar fronteras, alcanzar nuevos públicos interesados y convertirte en una autoridad del tema.

Para optimizar tu presentación puedes seguir el siguiente consejo:

Invierte en SEO

El SEO, Search Engine Optimization que significa: optimización de motores de búsqueda, se trata de un conjunto de técnicas de optimización para alcanzar las principales posiciones entre los resultados de Google.

 

Si bien no es nuestro tema principal en este artículo, te dejaremos la invitación para leer más sobre el tema. Lo que sí te comentaremos al respecto es que, procura subir siempre tus presentaciones a la internet, usando las herramientas específicas. SlideShare puede ayudarte con eso.

Y para un buen resultado de SEO, aunque básico, trata siempre de utilizar palabras clave a lo largo de tu presentación. La palabra clave la identificas preguntándote cuál es el tema principal de tu presentación. De igual modo, intenta usar la palabra clave no solo en los textos, sino también en algunos títulos.

Una vez lista tu optimización básica, distribuye tu presentación en las redes sociales.

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Conclusión

A lo largo de este artículo aprendimos a preparar una presentación, a presentarla y sobre el valor de la divulgación para convertirte en autoridad. Por otro lado y más importante que lo anterior, establecimos la premisa fundamental de las presentaciones: hacer que sean un contenido.

Con contenido, no importa si la presentación es larga o es corta; lo que importa es que tiene calidad y responde a la intención que tiene el público para escucharte.

De igual modo, dedica tiempo a tu historia, cuéntala de la mejor forma siempre teniendo en cuenta el perfil de tu público e invierte en las prácticas que te hemos mostrado aquí para crear tu contenido. Estamos seguros de que tendrás excelentes resultados.

Esperamos que el artículo te haya sido útil. ¡Hasta la próxima!