mejorar una publicación

¿Cómo mejorar un post sin mucho trabajo? ¡Aprende cómo obtener resultados rápidamente!

José Fermín
Los blogs y las páginas web frecuentemente necesitan mejorar sus publicaciones para no perder puestos en Google. En este artículo aprenderás a estructurar tu redacción y a mantener tu contenido relevante.

La vida de todo redactor – o de toda estrategia de marketing de contenido – tiene un inicio que puede no ser tan glamoroso como piensas. No siempre sabemos la mejor manera de lidiar con las palabras, las prácticas que favorecen la escritura y utilizar nuestro querido SEO.

Además de eso, el Internet no para nunca. Todos los días surgen nuevos sitios, blogs, infográficos… Si te tomas tu trabajo en serio, ya debes saber que necesitas pasar por procesos de reciclaje, ¿no es así?

¿Quieres aprender como mejorar un post y entender porqué es tan importante? ¡Entonces acompáñanos por este post que preparamos para ti!

 

Escribe buenas introducciones

Este consejo es un poco diferente del que escuchaste hasta el cansancio de tus profesores de lenguaje: ¡no comiences tus textos igual que todo el mundo!
¿Quieres una sugerencia para saber si tu introducción es buena? ¡Haz pruebas en Google! Por ejemplo, un inicio de texto cliché como “Liderar un equipo no es una tarea fácil” tiene más de 420 mil resultados en el buscador.

Esas introducciones empobrecen el contenido, pues fallan a la hora de atrapar al lector y pueden perjudicarte como redactor. Después de todo, corres el riesgo de que tu contenido sea acusado de plagio.

Ponle ganas a tus introducciones y haz que tu contenido destaque en Internet – y no sea igual a los cientos de miles de textos que hablan sobre el mismo tema.

 

Cuida el formato

Ya debes haber vistos distintos consejos sobre formato de contenidos. Es posible que hayas recibido retroalimentación sobre el asunto también.

Tener un formato ya construido para tus producciones sirve para dos cosas. La primera es que eso facilita tu vida como copywriter ya que no necesitas romperte la cabeza pensando en lo que funciona y lo que no. Crea un estándar que puedas seguir siempre.

El segundo punto, el más importante, es que el formato mejora bastante la calidad de tus contenidos pues está íntimamente ligado a la escaneabilidad de los mismos. Por ejemplo, estructurar los textos a la izquierda es una práctica adoptada porque hace más cómoda la lectura. Satisface al lector y aumenta las probabilidades de que llegue hasta el final del contenido.

Entonces, siempre presta atención a todos los consejos que te den sobre este asunto porque está ligado al SEO y la experiencia del usuario. Comprender esos aspectos va a ser excelente para tus contenidos y tu carrera.

Divide tus párrafos

Existen muchos consejos sobre la producción de contenido que hablan sobre el tamaño de la frase. Una publicación debe tener X o Y cantidad de oraciones, etcétera. Antes de pensar en eso, fíjate en el tamaño de la primera frase del párrafo. Se siente inmensa, ¿no es así?

Cuando escribimos textos fuera de Internet podemos escribir párrafos enteros que son apenas una frase. Sin embargo, eso no queda bien en la web.
Aunque todo esté en su lugar correcto, evita usar esa práctica. Opta por frases directas y, si es posible, usa el punto final.

Facilitar la lectura es una parte crucial de mejorar una publicación. No te arriesgues a dejar a tu lector medio perdido en frases largas. Mantén la simplicidad.

Entonces, antes de ir a contar las frases, piensa en la escaneabilidad. Pásale una mirada a tu texto: ¿se parece más a un artículo académico que a uno para Internet?

 

No repitas palabras solo porque sí

Google no permite más la vieja práctica de black hat SEO conocida como keyword surffing. Forzar la palabra clave en un contenido ya es sinónimo de pasar vergüenza frente a aquellos que entienden la producción para Internet, ¿no es así?

Quien disfruta escribir sabe que repetir palabras es un recurso muy utilizado, especialmente en la literatura. Por eso, fuera de ese campo, la práctica acaba empobreciendo los textos.

Al final, hay una probabilidad muy grande de dejar tu contenido redundante. Cuando estés corrigiendo la repetición de palabras, también cuida que las ideas no hagan lo mismo.

 

Mantén el contenido relevante

La palabra “relevancia” tiene un significado diferente para Internet. Básicamente, un texto es relevante si está resolviendo un problema o trae información nueva sobre un asunto. También debe funcionar para una estrategia. Ahí es que viene la importancia de hacer vínculos internos, que mantengan al lector dentro de un blog.

Hoy en día, sabemos que los contenidos antiguos tienden a ser considerados más relevantes por Google. Esa información te puede ayudar a mejorar un post en algunos puntos:

Evita el uso de coloquialismos, referencias a cosas del momento y a los queridos memes, pues estos dejan de ser relevantes en cuestión de meses;
Busca extender los textos. Procura mantener la estructura original pero actualiza el contenido si es necesario.

Mantener los textos actuales y relevantes es una práctica que está siendo muy utilizada en las estrategias de marketing digital.

 

Ve más allá de la palabra clave

Una publicación de Internet necesita una palabra clave hasta para dirigir la producción del redactor. Al final, es necesario saber el propósito del contenido y en qué se quiere clasificar.

Entretanto, la palabra clave por si sola es cada vez menos importante. Google es cada vez más inteligente, por lo que es importante para el contenido tener no solo la palabra clave, sino todo un campo semántico que la complemente.

Al recibir una pauta, haz una prueba y mira qué es lo que el buscador está sugiriendo en autocomplete. Además de obtener valiosos insights para mejorar tu publicación, podrás tener una noción de cómo las ideas y las estrategias de marketing digital surgen.

 

Esfuérzate en los títulos y subtítulos

Esta parte es fundamental para la estrategia de SEO. El subtítulo principal, llamado H1, determina cuál es el asunto del contenido a los ojos de Google.

Por eso, es importante que contenga la palabra clave que va a ser trabajada. Además de eso, el título debe ser creativo y hacer que el lector tenga ganas de leer el contenido hasta el final.

Sabemos que el trabajo del redactor, la mayoría de las veces, es entregar lo que pide la pauta de la mejor manera posible.

Por eso, no olvides formatear y hacer bien los subtítulos. Especialmente lo que están en H2, ya que son esenciales para la escaneabilidad. Normalmente, son esos los elementos que van a ser considerados en una lectura dinámica. Es a partir de ellos que el lector decide (o no) continuar con la lectura del contenido.

¿Ves? Un redactor es capaz de mejorar la experiencia del usuario son con elementos textuales. Es así que la escritura para Internet y el marketing digital han evolucionado.
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