testes ab

Mitos de las pruebas AB: ¡aprende cómo destruirlos!

Redactor Rock Content
Como toda práctica dentro del marketing digital, la prueba AB tiene mitos acerca de su uso. ¡Conoce cuáles son y cómo destruirlos!

¿Ya has pasado por una situación en la que tuviste que decidir entre dos opciones cuál era la mejor?

¿Sueles tener más de una idea de asuntos para un email y crees que todas pueden funcionar bien?

Una de las ventajas de las estrategias digitales, es poder probar varias veces hasta encontrar el mejor resultado, y en ocasiones usar diferentes variables sobre la misma acción. Esto es lo que se conoce como pruebas AB.

Aquí, vamos a explicarte de qué se tratan y también derrumbaremos algunos mitos de las pruebas AB dentro de las diferentes estrategias de marketing.

¿Qué es una prueba AB?

Es la aplicación de diferentes variables dentro de una misma acción con el objetivo de comparar su desempeño, y así lograr elegir la mejor para un posterior uso.

Para hacerlo más práctico, imagina lo siguiente, irás a enviar una campaña de email con dos asuntos diferentes:

Asunto A: Conoce nuestras ofertas de este mes

Asunto B: ¿Vas a perder las ofertas de navidad?

Esa campaña se enviará a 100 personas, eso significa que 50 recibirán el asunto A y las otras 50 el asunto B. Al final, sabrás cuál variable tuvo un mejor desempeño.

Esta prueba suele ser aplicada en landing pages, emails, pop ups y otros canales que piden datos de conversión o llevan al visitante a realizar una acción.

¿Cuáles son los mitos de las pruebas AB y qué tan ciertos son?

Como toda práctica dentro del marketing digital, la prueba AB tiene mitos acerca de su uso. Vamos a desvelar algunos para que los tengas en cuenta cuando te encuentres con ellos.

Las pruebas se pueden hacer en un momento diferente y no de manera simultanea

Cuando se utiliza una prueba A y B en diferentes horarios o momentos, pueden no tener el mejor desempeño, y los datos que nos traen pueden corresponder a una verdad parcial.

Al momento de hacer una prueba AB, es importante contar con herramientas que permitan hacerla al mismo tiempo, por ejemplo:

  • enviar un email a una determinada base de datos con dos asuntos diferentes, a un segmento de público similar y al mismo tiempo, pues los emails, así como otros hábitos de consumo de las personas está sujeto a horarios;
  • Una landing page que contiene dos layouts diferentes y quieres analizar, por ejemplo, cuál es la imagen o texto que está generando más conversiones. Al realizar el análisis de las diferentes versiones, es importante que observes el momento en el que se publicó el contenido.

Si no se ven resultados al día siguiente es mejor dejar de hacer la prueba

Puede ser que estés realizando una prueba AB en una campaña de la que necesitas saber los resultados urgentemente. Sin embargo, para poder realizar un análisis más profundo y certero, se necesita de una cantidad mayor de resultados, y esto se consigue solo con tiempo.

Al dejar una prueba AB disponible por más tiempo, permites más interacciones del público con ella, trayendo más resultados, y así, una mayor posibilidad de análisis de datos.

La paciencia es una aliado perfecto al realizar pruebas AB.

Ignorar la prueba y seguir la intuición

Puede que al analizar los resultados parezca mejor dejarlos a un lado y simplemente seguir la intuición de lo que te parezca ser la mejor opción.

Este es otro de los mitos de las pruebas AB, porque para muchos puede ser más sencillo guiarse por la opción que habían contemplado al inicio, pero son los datos que la prueba arroja que nos dirán con seguridad qué es lo que está trayendo mejores resultados y bajo qué condiciones.

Las pruebas AB no funcionan para los sitios web

Aquí te puedo responder que esto depende del contexto y del desempeño del sitio web al cual se va a aplicar la prueba. No es lo mismo analizar un sitio web con 100.000 visitas al mes que uno con 100, pues la intensidad de interacciones permite tener más datos para interpretar.

Para empresas grandes, tiene mucho más sentido ponerla en práctica, sin embargo, realizar la prueba AB en una pequeña escala para un sitio web con pocas visitas puede traer insights valiosos, sobre todo si se está trabajando con una estrategia de marketing de contenidos.

La ciencia por detrás del análisis

Para tener una idea del alcance, puedes explorar herramientas como el Test de Chi, que ayuda a realizar este tipo de mediciones.

Existe una formula matemática que puede ayudar a tomar la decisión basado en la duración que sería ideal para que la prueba tenga un buen desempeño en el sitio web. Basta con acceder a vwo para saber más.

Conclusión

Las pruebas AB son una muy buena herramienta que ayuda a mejorar el desempeño de determinada estrategia, y que permite comparar variables y a partir de esto tomar decisiones.

Su aplicación es bastante amplia, ya sea en sitios web, aplicaciones móviles, campañas de email, landing page, entre otros, y por esta razón han surgido tantos mitos de las pruebas AB, acerca de su funcionamiento y de los resultados que trae.

Para saber más sobre esta y otras prácticas a tener en cuenta en tus campañas de email marketing, no dejes de leer este excelente material que hemos preparado para ti.

cta-guía-email-marketing