Redacción de un blog

Redacción de tu blog: ¿la estás haciendo correctamente?

José Fermín
Escribir una redacción de un blog no es una tarea fácil. Es necesario cuidar algunos detalles esenciales para entregar un material de calidad a tu cliente. Sin embargo, la situación puede ser más sencilla de lo que parece: ¡basta con leer este texto para crear un material perfecto!

En este post, descubrirás cuáles son los errores que perjudican la reputación de un redactor. Vamos a destacar puntos importantes como la estructura del artículo y las estrategias de SEO.

¿Estás cansado de que tus textos sean reprobados o de recibir varias solicitudes de ajustes? Entonces, ¡continúa leyendo este artículo para mejorar tus producciones!

Dejar de dirigir el texto a la persona

El primer paso para escribir un texto de calidad en un blog es entender cuál es la persona del cliente. No es suficiente producir un contenido bueno, escribir un título atractivo o usar metáforas para impresionar al lector si todos esos recursos no van de acuerdo con su perfil o no resuelven el problema que tiene en ese momento.

Imagina la siguiente situación: tienes que escribir un texto para un blog de maternidad. La idea es: 7 consejos que toda madre necesita saber. Antes de comenzar la producción, lee atentamente sobre la persona del blog.

En este caso, tu texto puede ser desarrollado de dos formas:

  •       Si la persona esté embarazada, puedes incluir un artículo con información sobre cómo hacer un baby shower, cómo montar una cuna y consejos para decorar el cuarto del bebé.
  •       En caso de que la persona tenga un hijo de un año o menos, puedes incluir un artículo con información sobre cómo lograr que el niño duerma mejor, cómo alimentarlo y consejos para mejorar el desarrollo del bebé.

¿Percibiste la diferencia? La persona influye en la forma en que desarrollarás el texto. Por lo tanto, a partir de hoy, no escribas por impulso para evitar ajustes y rechazos.

No analizar la idea del texto

En el marketing de contenidos es cada vez más común recibir un texto para producir con una pauta caprichosa. Ella es responsable de guiar al redactor durante la producción del artículo, pues contiene información importante como, por ejemplo, los temas que debe abordar el contenido y las principales referencias. Generalmente, esos detalles fueron alineados con el cliente y necesitas seguirlos meticulosamente para que tu tarea sea aprobada.

Escribir sin escaneabilidad

Otro error común es escribir un texto sin escaneabilidad. Muchas veces, eso ocurre porque estamos acostumbrados al estándar del periodismo impreso. Para adecuarte al estilo nuevo de escritura, es necesario practicar. Un texto escaneable posee algunas características importantes como:

  •       Párrafos cortos con, máximo, seis líneas;
  •       Separar los datos más importantes por tema para facilitar la lectura;
  •       Incluir subtítulos en el texto;
  •       Utilizar imágenes para que el texto sea más atractivo.

Escribir textos extensos de poca calidad

Para completar un texto, muchos redactores acostumbrar a “echar rollo”. Ese término es utilizado cuando el escritor no consigue desarrollar un contenido y comienza a incluir información sin relevancia para el lector. Muchos revisores de texto y hasta los propios clientes conocen esa famosa estrategia y pueden identificarlas en cuestión de segundos. Entonces, es mejor evitar hacerlo para que tu reputación no termine siendo perjudicada.

Siempre que  vayas a incluir información en tu contenido, piensa en cómo ayudará a la persona de alguna forma. Presenta los puntos principales de un problema y muestra cuáles son las acciones que el lector tendrá que tomar para resolverlo.

Al citar un ejemplo, no escribas datos sobre ti mismo, los problemas que enfrentas en tu día a día o historias sin relevancia. Ve si el contenido encajará con el estilo de tu texto y si atraerá a tu lector.

Para no caer en ese vicio que atosiga a muchos redactores, organiza tu texto antes de comenzar a escribir. Piensa en cuáles son los datos que incluirás en la introducción, en el desarrollo y la conclusión. De esa forma, desarrollarás un artículo más completo y agradable para tu lector.

Concentrarse solo en las estrategias de SEO

Un error clásico que los redactores cometen al escribir un texto para Internet es pensar en la optimización del artículo para los motores de búsqueda en vez de concentrarse en los argumentos para las dolencias de la persona. Repetir la misma palabra clave varias veces en un texto, por ejemplo, no ayudará a tu blog a subir a las primeras posiciones de Google. Por el contrario, Google te penalizará y las probabilidades de alcanzar la primera página serán cada vez menores.

En relación al SEO, solo hace falta un detalle: ten cuidado cuando trabajes con el link building. Es muy bueno cuando tu blog consigue adquirir links de otros sitios, pero es importante que vayan de acuerdo con el perfil de tu persona.

Ignorar la revisión

¿Tu trabajo tiene un buen estándar de calidad? Mantener la barra alta es muy importante para continuar recibiendo tareas y conquistando nuevos clientes. Para continuar produciendo con calidad, mantente al día con las reglas de la lengua española, ten muchas ideas y no olvides siempre revisar tus textos. No hay nada más desmotivador que recibir un textos con varios errores de ortografía y gramática.

Sin embargo, cuando se habla de contenido para blog, el trabajo de revisión es más completo. Mira a continuación cuáles son los puntos que debes analizar:

  •       Escaneabilidad;
  •       Uso correcto del link building;
  •       Coherencia y cohesión;
  •       Adecuación al pitch;
  •      Gramática.

No actualizarse

El proceso de escritura siempre está cambiando, especialmente cuando hablamos de la producción para web. Para escribir una redacción de un blog de acuerdo con las necesidades del mercado, es necesario estudiar siempre.

Cuando termines de escribir un texto, te recomendamos que hagas una especie de checklist. Verifica si contiene alguno de los errores que mencionamos arriba. Si todo está bien, envía el material a tu cliente. ¿Todavía no estás seguro? Pídele a un amigo de profesión que lea tu material. ¡A lo mejor él identifica un problema que tu no viste!

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