escritor exitoso

Los 3 ingredientes que hacen a un escritor exitoso

José Fermín
Ahora que el tema del direccionamiento está bajo control, llegó la inevitable hora de producir.Sin embargo, solo de pensar en tener el cursor ahí, parpadeando en el documento impecablemente en blanco, como si estuviera contando cada segundo, seguro te da escalofríos.

Tal vez hasta tus brazos se ponen tensos, ¿no es así? Pues entonces te gustará saber que hoy te he venido a traer una buena noticia: no necesitas preocuparte.

Tal vez, la construcción de la primera línea sea un poco más tensa, pero, con un poco de organización y una investigación bien hecha, verás que las palabras fluyen con mucha más facilidad. Y ahí, lo difícil va a ser conseguir parar de escribir. ¿Quieres saber cómo transformarte en una fuente abundante de ideas y ser un escritor exitoso? Solo tienes que seguir leyendo.

Tienes que sudar

Nada de intervención divina o de talento nato: para convertirte en un buen escritor tienes que trabajar. Es esencial ser mínimamente curioso, organizado y aplicado. Y todo eso se aprende con tiempo y, especialmente, con la práctica. Ya que es necesario que quede claro, vamos a hacer como Jack El Destripador e ir por partes:

Sin matar al gato

La curiosidad nos lleva a buscar información, un requisito más que básico para una buena construcción textual – después de todo, no existe tal cosa como un escrito decente sin contenido, ¿cierto? Por lo tanto, para ir en la dirección correcta, deja a un lado la pluma y comienza a hacer una buena investigación.

No te conformes con los genéricos y nada de atractivos consensos comunes. Nadie va terminar de leer tu texto solo para encontrar clichés y teorías. Encuentra novedades, confirma posibles datos dudosos y saca a relucir una perspectiva interesante: solo así conseguirás destacarte en este medio.

Orden y progreso

Sé elegante y facilita tu vida tratando de, durante la investigación, apartar tus ideas y referencias para que nada se pierda en el camino. Esa es la famosa hora conocida como brainstorming. Anota los datos más relevantes, estructura cómo encadenarás los temas y la forma en que abordarás cada uno. Aunque no estés trabajando en la versión final, te ayudará.

La complicación llegará a la hora de tener que poner a trabajar esos dedos en el teclado. Sin embargo, gracias a la preparación y organización previa, el esqueleto de tu texto ya estará prácticamente listo. A partir de ahí, solo tienes que desarrollar más a fondo las ideas.

Energía que da gusto

La verdad es que esta metodología simplifica y optimiza los procesos, pero no elimina el trabajo – entiende: es cierto que va a ser menos difícil, pero va a continuar exigiéndote dedicación. Encara la tarea de frente, demuestra quién es el que manda y cosecha los frutos de una sistematización bien hecha y práctica.

La redacción no es como una receta de pasta, en la que se siguen las instrucciones al pie de la letra para terminar con el platillo correcto. Puedes seguir nuestros consejos, pero también debes agregar un poco de tu propia experiencia a medida que la vayas obteniendo hasta que encuentres algo que funciona contigo.

Entonces, trata de encontrar un poco de tiempo para evolucionar tu método, para que se adecúe a tus necesidades y rutina. Pero no intentes salir del paso para aplicar cosas sin sentido, porque la experiencia adquirida por la práctica, por medio de pruebas y adaptaciones, va automáticamente a guiarte a una receta perfecta.

¿Te sirvieron estos consejos? ¿Estás listo para convertirte en un escritor exitoso? ¡Dinos lo que piensas en los comentarios!