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¿Cómo volverte un redactor más productivo?

José Fermín
¿Qué es necesario para ser un redactor más productivo? Ya te debes haber hecho esta pregunta, por eso, elegimos algunos de los mejores consejos para que puedas aumentar tu producción — ¡sin dejar a un lado la calidad!

El secreto del redactor productivo no está en el alto consumo de café. Bueno, en realidad, hasta puede ayudarte cuando necesitas de un boost en la concentración, pero para un volumen de contenidos creados con calidad, no hay ningún milagro (o bebida turbinada que haga milagros).

Aunque calma, no te desanimes, ni tires tu stock de café a la basura, porque aquí en el blog Marketing de Contenidos trabajamos con excelentes soluciones para tu desarrollo profesional.

Si tu objetivo es volverte más productivo, en este post encontrarás una fórmula mágica. Una mezcla que, cuando bien realizada, optimiza tu método de creación, revisión, y por supuesto, tus ganancias. Y si es mágico, funciona, ¿verdad? Echa un vistazo.

Establece una meta diaria

Si estamos hablando de rendimiento, necesitamos establecer parámetros para medir la productividad, ¿verdad? ¿Quién te asegura de que ya no eres el redactor más productivo que conoces?

Guía para rutinas de marketing

Sin embargo, tu cuenta bancaria y tus sueños de consumo claman por más inversiones, entonces, siempre se puede mejorar.

Y para dar un up en tu desempeño, hay que explorar un poco la matemática y establecer buenas metas. Para empezar, responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuánto gano actualmente al final de 30 días?
  • ¿Cuánto me gustaría o necesitaría ganar?
  • ¿Cuánto tiempo tengo disponible para escribir durante la semana?
  • ¿Cuántas palabras debo escribir por día?

Con estas respuestas, es fácil identificar lo que debes mejorar. Si ganas $1.000,00, pero necesitas duplicar tus rendimientos, es hora de revisar tu gestión de tiempo, por ejemplo.

Si dedicas 5 horas en todos los días laborables de la semana para escribir, tenemos:

Tiempo trabajado en el mes: 5 horas x 21 días laborables = 105 horas laborables.

Juntando estos datos, tu desempeño actual es de 105 horas trabajadas para lucrar $1.000,00. Entonces, cada hora trabajada equivale a $9,52.

Puedes comparar estos valores con el volumen de palabras escritas, que es otro parámetro importante para tu productividad y rendimiento.

Entonces, en las 105 horas trabajadas en el mes, produces 20.000 palabras, en promedio 40 textos que totalizaron los $1.000,00. Si no puedes aumentar tu disponibilidad de tiempo para tus redacciones, entonces debes optimizar el tiempo (¿cómo se puede hacer eso? Sigue leyendo para descubrir).

Con estos parámetros y un pequeño plan estratégico, es posible establecer una meta para aumentar el volumen de escritura a 50, 60 o 80 textos.

¡Bingo! ¡Habemus meta!

Estandariza tu proceso productivo

Con la meta establecida, sabrás dónde estás y hacia dónde quiere llegar. Pero, ¿y el camino? Es la creación de un proceso de escritura estandarizado.

Antes de que te vuelvas loco, la idea no es hacer una producción en serie de textos concretos sin vida o creatividad, muy por lo contrario.

Estandarizar la forma de producir tus textos ayudará en la organización del trabajo, y eso sí te hará una máquina de redacción, pero con alma y creatividad libres para desarrollar contenidos increíbles.

Entonces, mapear la forma que produces el texto es el primer paso. Cronometrar el tiempo empleado en las etapas también te ayudará a identificar puntos de mejora. Normalmente un proceso de redacción web se resume en:

  • estudio de la pauta;
  • estudio de la persona;
  • lectura de las referencias;
  • creación de una estructura para el texto;
  • definición de hiperlinks;
  • desarrollo del contenido;
  • revisión; y
  • envío.

Algunos redactores prefieren leer las referencias al mismo tiempo que elaboran la estructura del texto, mientras que otros inician el proceso por el esqueleto de lo que será su redacción para posteriormente hacer sus investigaciones.

Sabiendo de esto, podrás probar nuevos formatos de proceso e identificar en cuál de ellos tienes un mejor desempeño.

Estudia técnicas de redacción regularmente

Estudiar nunca es demasiado, aún más cuando se trata de técnicas de redacción, estilos de escritura y otras herramientas para aumentar la calidad de tu contenido.

Cuando ya estás familiarizado con lo que piden en una determinada pauta, desarrollas el contenido de forma mucho más natural y fluida, al contrario de aquellos que necesitan investigar sobre qué se trata y que, sin ninguna experiencia previa, se lanzan en el intento del acierto.

Un cliente puede solicitar un texto narrativo, periodístico, de opinión, o todavía, demandar el uso de técnicas de storytelling para enriquecer el texto.

Estudiar previamente las técnicas permite que ejercites y corrijas las fallas en el entrenamiento, y no cuando tu autoridad como redactor esté en juego, así mismo como la satisfacción de tu cliente.

Una buena sugerencia es estratificar tus estudios. Dedica un tiempo para resumir textos, mejorar frases que encuentras por la web, crear diálogos entre personajes, desarrollar metáforas, etc.

Desarrolla tu creatividad

Tal vez no lo sepas, pero tu creatividad puede ser tan increíble como la de J.K. Rowling, autora de Harry Potter, musa, reina, absoluta de la escritura. En la incertidumbre, trabaja esta habilidad como una “piedra filosofal” bruta que necesita dosis diarias de estímulo.

En este punto, vale casi de todo. Leer sobre temas variados, sobre tu especialidad, escribir un blog de opinión, hacer clases de danza y movimiento, conversar con expertos, inventar historias para tus hijos, cocinar y una lista interminable de acciones.

¿Y por qué esa amplitud de posibilidades? Porque mientras estés atento a los incentivos que esa acción te está ofreciendo, tu creatividad estará desarrollándose.

Así, en algunas situaciones el desarrollo de la creatividad será dirigido a algo específico, como ampliar tu vocabulario y conocimiento al leer un libro sobre innovaciones tecnológicas, para otras, el objetivo será justamente ampliar tus ideas, probar combinaciones de palabras y encontrar nuevos caminos para tu escritura.

Dale adiós a la pereza y a la procrastinación

Después de recorrer las maravillas del desarrollo de la creatividad, hay que poner los pies sobre la tierra. Sí, porque incluso Netflix puede ser una gran fuente para eso, pero si no tienes límites, te perderás entre la pereza y la procrastinación.

Por otro lado, los freelancers nunca oyeron tanto una palabra como procrastinación. Ella es uno de los fantasmas de tus rutinas, principalmente aquellos que se dedican íntegramente a la actividad.

Como están libres de los jefes, que, por cierto, no los extrañamos, tienen control de sus horarios y pueden hacer sus proyectos de la forma que quieran, ¿verdad? No, no es así.

¿Recuerdas la meta? ¿tu cuenta bancaria? ¿Del viaje que estás planificando? ¿De la cuota de la universidad que necesitas pagar? Todas esas obligaciones despiertan tu responsabilidad como redactor, pero principalmente, tu compromiso con el cliente.

Entonces, en ese escenario, hay que tener un control de tiempo productivo. Utilizar aplicaciones con temporizadores, por ejemplo, es una buena opción.

Ellas hacen que las 5 horas que has establecido para la producción de textos se cumplan rigurosamente.

Administrar interrupciones

Y ya que estábamos hablando de aplicaciones en el tema anterior, abordar las interrupciones es muy importante. No solo se pueden utilizar para medir el tiempo de trabajo, sino también para administrar intervalos de atención.

La técnica Pomodoro es conocida por muchos y se basa en el intervalo de 5 minutos a cada 25 minutos de trabajo para que el ciclo de atención sea mejor aprovechado. Hasta aquí, todo bien. Son interrupciones sanas y necesarias para la calidad y la productividad.

Las paradas que perjudican son aquellas para echar un vistazo a Facebook, inscribirse en miles de sorteos fakes en Instagram y conversar en Whatsapp, porque, además de robar tu tiempo útil precioso, te desconecta totalmente del foco en el que estabas.

¿Recuerdas que dijimos que se puede aumentar, y mucho, la productividad de tu hora trabajada? Eliminar las interrupciones es una de las formas de lograrlo.

Dos buenos consejos para eso es pensar que tendrás otras 11 horas restantes en el día para hacer estos contactos, y que dejar que ellos se infiltren en tus horas de trabajo es lo mismo que aumentar tu costo de producción y disminuir tus beneficios.

Pide consejos para un redactor productivo

Por último, invierte en el networking con otros redactores e intercambia información. Muchas veces, el conocimiento de uno puede complementar el del otro y hacer que los dos optimicen sus líneas productivas, obtengan mejores resultados y ganancias financieras.

La comunidad de freelancers de Rock Content en Facebook está llena de buenos ejemplos y de profesionales dispuestos a compartir sus conocimientos, y como vienen de áreas distintas, traen consigo otras vivencias que pueden agregar aún más en el control de productividad.

No es raro ver por allí ingenieros, administradores, farmacéuticos, diseñadores, periodistas, historiadores, comunicadores, publicitarios, etc. ¿Ya te has imaginado cómo esa mezcla puede ser increíble para tu networking?