revisión de contenidos

Lo que aprendí sobre revisión de contenidos en menos de 1 año

Germán Milich Escanellas
¡Quiero compartir contigo algunas cosas que he aprendido como corrector de pruebas en el blog de la comunidad durante casi un año!

Probablemente si alguien me dijese hace unos años que trabajaría con producción y revisión de contenidos, copywriting, freelancers y marketing de contenidos, no lo creería y me parecería un chiste. Bueno, pero eso es exactamente lo que hago aquí en Rock Content.

Mi rutina trabajando en el blog Comunidad es, básicamente, revisar, producir, programar, analizar, actualizar, resolver, cambiar, etc.

Entre tantas acciones, revisar es la parte del trabajo que nunca pensé que fuera a gustarme ni que yo sería (más o menos) buena en eso — pero es una de las actividades que más me gustan.

Sin embargo, revisar para el marketing no es lo mismo que lo que un revisor de libros hace, por ejemplo. Revisar contenidos para web es mucho más que mirar errores ortográficos, es también ayudar a construir el mejor contenido para entregar informaciones de la forma más interesante y clara posible para quien está leyendo.

En este post, pensé en resumir algunas de las cosas que he aprendido trabajando aquí que implican no solo revisión, sino también carrera y trabajo en equipo. ¿Vamos?

La comunicación y el marketing

Antes de cualquier cosa, creo que es válido explicar cómo he venido a parar en la producción de contenidos y en Rock.

Caí en el curso de Publicidad de paracaídas, no sabía mucho del área, de las posibilidades, de cómo era el mercado de trabajo. No sabía nada.

Mi historia con Rock comenzó a mediados de 2016. Me interesé por el área de Marketing y, con eso, encontré a Rock como una de las mayores referencias brasileñas en el asunto.

A finales del mismo año, necesitaba una trabajo y Rock tenía algunas opciones abiertas. En el impulso y con el incentivo de un amigo que trabajaba en la empresa, envié mi currículo.

Pero la vacante era de periodismo para la producción de contenidos para web — y yo tenía cero experiencia en el área. Hice todo lo que necesitaba, la certificación de Producción de Contenidos y de Marketing de Contenidos, la prueba técnica, y cuando vi ya estaba en las etapas finales.

Entré en el equipo de contenido avanzado, hacía entrevistas, escribía (mucho), revisaba algunos contenidos de colegas, pero siempre dejaba pasar muchos errores en los contenidos que yo escribía. Después, entré al equipo de Marketing y comencé a cuidar del blog y las redes sociales de la Comunidad.

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Con el tiempo fui perfeccionando mi escritura y capacidad de revisión, y con eso ya dejo mi primer aprendizaje:

1. Percibir errores en la producción de otros es mucho más fácil

Sí. Esa fue una de mis primeras percepciones tan pronto como vine al equipo de Marketing.

Si antes era difícil encontrar errores gramaticales y mejoras en SEO en mis producciones, cuando pasé a revisar contenidos producidos internamente o por freelancers, quedó todo más fácil.

Esto es porque somos viciados en nuestra propia escritura y, cuando leemos algo muchas veces, anticipamos el contenido y las frases y gran parte de los errores, especialmente de escritura, pasan desapercibidos.

No soy especialista en revisión y cuento con la ayuda de Google y Sinónimos.com todo el día, pero mirando un texto por fuera, como revisora y editora del blog, consigo observar elementos que cambiaría por motivos estratégicos, e incluso errores que pasaron por el revisor y redactor.

2. Desconfía (incluso de ti mismo)

¿Sabes aquellos momentos en que no estamos seguros de algo y no confiamos por creer que la duda es tonta? Este es uno de los mayores errores que podemos cometer.

¿Algún término está pareciendo incorrecto? ¿Alguna frase suena incoherente? Verifícala.

Digo esto porque gran parte de los errores que cometía, principalmente escribiendo, fueron por “pereza” de buscar y chequear si absolutamente todo lo que estaba escrito era el 100% correcto.

Ser desconfiado, en ese caso, no significa no confiar en el trabajo del otro (ese es uno de los valores de Rock inclusive), sino que es examinar el texto a fondo y estar atento a todos los elementos.

3. No basta con solo corregir errores gramaticales

Si es para estar atento, hazlo de forma completa. Los errores de redacción, concordancia, conjugación, entre otros, deben ser evitados y es parte principal del trabajo, pero no dejes de lado otros puntos del texto que pueden ayudar a la experiencia del usuario.

Verifica los vínculos incluidos en el post, subtítulos, puntos de conversión, tamaño de los párrafos, las partes en negrita, el uso de imágenes, infografías y videos, entre tantos otros factores que, aunque muchas veces pasen desapercibidos, también forman parte del trabajo.

La sugerencia aquí es pensar en cada contenido como algo mucho más grande que un simple texto, blog post, post en redes sociales, etc. El objetivo de lo que se está produciendo puede ser variado, pero normalmente involucra el encantamiento del lector y una toma de decisión para realizar una acción. Nada de eso se hace solo con un texto “ok”, invertir tiempo en formas de conversión y en la autoridad del escritor (y la marca detrás de él) es lo que va a garantizar el retorno al final.

4. Persistencia

¿Tú, revisor, ya tomaste un texto que parecía imposible de arreglar o que por detalles no era lo suficientemente bueno? Si ya pasaste por eso, debes saber que nuestro deseo es pedir que sea ajustado y que, de preferencia, sea todo reescrito.

Bueno, dependiendo del texto, el cambio es mucho más fácil de lo que encontramos en una primera lectura.

Cuando el problema no es solo con la gramática — o solo con SEO, o solo con cualquier otra cosa —, vale la pena priorizar lo que se debe cambiar. Ten calma y haz las modificaciones por partes. Uno de mis mayores errores es querer reparar todo de una sola vez.

Haz un checklist y mira cada elemento por separado, pero no te olvides de verificar el resultado completo al final.

5. Menos es más

El idioma español puede ser un tanto complicado: reglitas del uso de comas, otras puntuaciones, conjugaciones, etc., pueden dejar el contenido escrito difícil de leer.

No estoy diciendo que el idioma tiene la intención de perjudicar la lectura. Es justamente lo contrario, pero el uso excesivo de comas y otros signos de puntuación a veces dejan el contenido un poco confuso.

Y no solo las comas pueden complicar la lectura. El uso de palabras difíciles y rebuscadas puede impedir que el lector comprenda lo que el contenido quiere pasar.

Entonces, el secreto aquí es: menos es más. Evita complicar algo que pueda ser simple y que pueda ser colocado en oraciones cortas y directas.

6. La parte del feedback puede ser difícil

Dar y recibir una respuesta debería ser fácil, pero no lo es, tanto para quienes tienen su producción evaluada como para quienes la examinan. Dar una nota, presentar errores y cambios no es tarea sencilla. Escuchar y aceptar una sugerencia y un parecer tampoco.

A pesar de ello, es parte del trabajo de un revisor evaluar, y del redactor, recibir la retroalimentación de la manera más profesional posible. Esto es porque la retroalimentación debe considerarse como una oportunidad para enseñar y aprender.

Creo que, para construir un feedback adecuado, el primer paso es ser honesto contigo mismo y tener empatía con quien produjo la otra parte. Todo esto debe ser acompañado con algunos pensamientos:

• ¿Te gustaría recibirlo?

• ¿Justifiqué de la manera correcta mis elecciones?

• ¿Estoy siendo directo y claro?

• ¿Estoy ayudando?

• ¿Puedo enseñar algo más?

Podría citar algunas frases más, pero estas ya resumen muy bien lo que un revisor debe tener en mente.

7. La escritura humanizada es esencial

La comunicación humanizada surgió para solucionar problemas de habla y escrita que representaban ofensas y falta de respeto a los grupos. De manera simple, escribir de forma humanizada es sustituir términos y utilizar otros neutros sin perjudicar el contenido.

Especialmente en Internet, todo lo que se publica puede ser fácilmente criticado, expuesto y utilizado contra una persona o una empresa. Cuando pensamos en escribir, las palabras representan mucho más que los significados que están en el diccionario y pueden sí ofender.

Evitar el uso de términos es mucho más simple que todo esto y garantiza un posicionamiento correcto ante los lectores.

Por supuesto, estas son solo algunas enseñanzas. Aprendí otras lecciones valiosas haciendo parte de ese equipo increíble. Espera los próximos posts. 😉

Guía del texto perfecto

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