ser redactor freelancerblogs corporativos, todas las empresas tienen la misma intención: conectarse con su público.

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Redacción Freelancer: aprende sobre el asunto y descarga el ebook completo sobre el tema

Valentina Giraldo
Trabajar dónde quieras, hacer tu propio horario, tener más independencia, ingresos y oportunidades de capacitación, así como poder dejar a un lado los contratos formales parece, para algunos, una completa locura, ¡pero para otros es lo mejor del mundo!

Si llegaste hasta aquí, probablemente perteneces al segundo grupo, y estás pensando en trabajar o ya trabajas con contenido y sabes que la redacción te abre la puerta a varios trabajos freelancer dentro de esa área. Sin embargo, el hecho de que las ventajas de trabajar como freelancer están atrayendo a muchas personas por todo el mundo (de acuerdo a Freelancers Union, en 2014 por lo menos 52 millones de profesionales en los Estados Unidos estaban trabajando en esa modalidad) también implica que cada vez hay más competencia, ¡y por eso debes demostrar que tienes lo necesario para producir los mejores contenidos!

Para darle un pequeño empujón a tu carrera de freelancer, vamos a ver en este capítulo cuáles son las principales particularidades de la redacción web, la estructuración de un artículo para blog y las técnicas de escritura, la
escaneabilidad y la organización de ideas. ¡Míralo por ti mismo y aprende lo necesario para entrar con el pie derecho al mercado de redacción freelancer!

*Este artículo es un capítulo tomado del ebook: Producción de contenidos.

 

Entiende la idea

Tu primer contacto con el contenido, una vez que decidas convertirte en freelancer para este mercado, será la idea. En la sección 2.2 explicamos cómo el personal que trabaja con la planeación elabora una idea. Como redactor, sin embargo, es tu trabajo entender lo que la planeación creó y plasmarlo en el papel de forma tal que corresponda con
sus expectativas. 

Puede suceder, que estés completamente en desacuerdo con el abordaje del tema y pienses que no es la mejor manera de tratarlo. Sin embargo, es importante que sigas las exigencias de la idea sin vacilar, ya que fueron hechas con base en los detalles de la persona, el cliente y su estrategia de Marketing de Contenido, y por eso puede ser distinta a tu opinión personal.

Por eso, la descripción del trabajo en sí (o pitch) te va a ayudar a entender de qué manera puedes cumplir con la promesa hecha en el título, entender más a la persona, su etapa en el embudo, la relevancia del contenido y cuál es la mejor forma de comunicarse con ella.

Persona

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Si leíste con atención la sección 1.1 de este e-book, entendiste que las buyer personas son representaciones del público objetivo de una empresa. Pues, a la hora de escribir el contenido dirigido a esa persona, es recomendable que intentes conocerla y entenderla mejor primero, de manera que puedas crear un texto propenso a despertar su interés.

Si la descripción de la persona habla de sus principales problemas, por ejemplo, puedes mencionar esas cuestiones en el texto para atraerla e indicarle que estás en la misma sintonía que ella. A veces, será necesario escribir para una persona que no tiene nada que ver contigo, y como redactor tienes que ser un verdadero camaleón para poder meterte en los zapatos de cada una las distintas personas y conquistarlos con tu texto.

Relevancia

Conocer la relevancia del contenido que estás escribiendo para la persona es bastante importante para que puedas cumplir con sus expectativas y, además, despertar su interés al demostrar que sabes por qué salió a buscar el texto en primer lugar y cómo éste le beneficiará de alguna forma. Debes abusar de esa información, especialmente en la introducción del texto.

Etapa del embudo

La persona a la que le estás escribiendo, ¿está en la etapa de atracción, consideración o decisión? (si quieres refrescar un poco tu memoria sobre las etapas del embudo, puedes volver a la sección 2.1). Saber eso puede ayudarte mucho a entender hasta dónde puedes llevar un asunto determinado, profundizando más a medida que la persona viaja a través del embudo de ventas, y cuán directo puedes ser con relación a la solución que quiere vender la empresa con esa publicación.

De esa forma, no terminarás diciendo más de lo que deberías, ni tratarás a un lector experimentado como un niño o asustarás a un lector que apenas comenzó a investigar sobre el tema.

Lenguaje

Por último, esta parte de la idea te va a indicar el tono que debes mantener en el texto para conquistar a la persona por medio de las palabras. Algunos confían más en un lenguaje serio, casi académico, mientras que otros prefieren un lenguaje más informal y relajado. ¡Presta atención a nuestra guía para que siempre des en el clavo! 

Más allá de esos detalles, la idea del texto que vas a escribir también puede traer palabras clave que necesitas usar a lo largo del contenido, términos que debes evitar, instrucciones sobre cómo finalizar el texto y hasta un índice detallado de cómo se debe estructurar. Si no te ofrecen tantos detalles, no te preocupes: en la próxima sección te vamos a mostrar el esqueleto básico que debe tener cualquier publicación para blog.

Estructurando una publicación para blog

No importa si estamos hablando de “El Señor de Los Anillos”, “Tiburón” o “Buscando a Nemo”, cualquier clásico de la literatura o cine tiene una estructura básica:

  • Introducción
  • Nudo
  • Desenlace.

Esta estructura ha sido usada por los grandes escritores, redactores y periodistas a lo largo de los siglos y, obviamente, por los mejores creadores de contenido para web. La diferencia es que dentro del Marketing de Contenido obtuvo algunos nombres un poco distintos:

  • Introducción
  • Desarrollo en subtítulos
  • Conclusión
  • CTA;

¡La estructura básica de cualquier post para blog y la santísima trinidad de los redactores digitales! Sin embargo, antes de unirte a esa religión de redacción para web, es bueno ver más a detalle cómo cada una de esas partes funciona y cómo pueden ayudarte a escribir mejor contenido.

Introducción

En 1975, el director Steven Spielberg hace historia al llevar a la pantalla grande el bestseller “Tiburón”, del autor Peter Benchley, que narra la historia de un gigantesco tiburón blanco en la playas de una pequeña ciudad en el interior de los Estados Unidos. Es una película que roba toda nuestra atención desde los primeros minutos: ¡comienza con una joven siendo atacada por la noche cuando nadaba por el mar! Bastante aterrador, ¿no? Sin embargo, lo que pocas personas saben es que, al recrear con maestría la apertura del libro en el que se basaba la película, Spielberg hizo más que producir una de las escenas más memorables en la historia del cine: también dio una lección sobre la importancia de llamar la atención de la audiencia desde el inicio. 

Igual que en el cine, en la introducción de todo redactor web, se debe demostrar que el contenido vale la pena, y si en la gran pantalla la regla dice que un director tiene como máximo diez minutos para capturar el interés del público, nuestros artículos para blog, los redactores tienen un espacio igual a un scroll de página. Así es, sólo un movimiento del mouse para abajo, es decir, 4 o 5 líneas de texto; he ahí la importancia del título del contenido. 

Parece poco, pero si consigues crear una apertura realmente interesada para tu contenido, agregas una imagen llamativa luego del título y colocas una llamada a la acción como “continúa leyendo para saber más” al final, no va a ser tan complicado conquistar a tu lector y hacer que pase a la segunda etapa del artículo: el desarrollo en subtítulos.

Desarrollo en subtítulos

¿Conseguiste llamar la atención de tu lector? ¡Muy bien! Entonces, ha llegado la hora de desarrollar tu idea. Pon atención: desarrollar un contenido online no es lo mismo que escribir un proyecto para la universidad o un informe para el jefe. 

Recuerda que aún después de la introducción tienes que mantener el interés del lector hasta la última línea, para no correr el riesgo de perderlo a lo largo del artículo. Una de las maneras de convencer al internauta de seguir leyendo, párrafo tras párrafo, es evitar grandes bloques de texto, esos que parece que te tomarán una eternidad en terminar, y dividir las ideas en partes separadas por subtítulos. 

Toma como ejemplo un libro como “El Señor de los Anillos” (si no te gusta, piensa en otro como “Harry Potter”, “El Psicoanalista” o cualquier otro que tengas en tu estante) e imagina tener que leerlo todo sin que esté dividido en capítulos, es decir, un texto que nunca se detiene desde la primera página hasta la última. ¿Verdad que se siente
abrumador? Pues, es lo mismo para tu lector. 

Por supuesto, tu post para blog no va a ser tan largo como un libro en cuanto a número de palabras, pero en la web podría parecer que lo es: prácticamente nadie se sienta frente al computador para leer un texto enorme sin ninguna división, es por que eso tu publicación debe tener “capítulos”, y para llamar la atención del lector y convencerlo de continuar a la siguiente página, no hay nada mejor que dar títulos a los capítulos y hacer una “mini promesa”, como hicimos en el título del artículo (sección 2.4). Sin embargo, no creas que puedes colocar subtítulos a diestra y siniestra.

Para que el desarrollo del texto tenga sentido, los subtítulos necesitan seguir cierta lógica, conduciendo al lector a través de tu razonamiento o haciendo referencia a la promesa que hiciste en el título. Por ejemplo, si el título del artículo fue una lista de “3 países que necesitas visitar”, cada subtítulo será un país (como México, Brasil o Argentina). Si es “10 pasos para producir un artículo perfecto”, cada subtítulo debe representar un paso.

¡Así será mucho más fácil conducir al lector hasta la conclusión y el tan ansiado CTA!

 

Conclusión y CTA

No necesitas ser un genio para saber qué es la conclusión. El propio nombre lo indica: es el momento en el que concluimos lo dicho en el post y dirigimos al lector hacia el famoso CTA, o call to action. 

El CTA es, en pocas palabras, un verbo de acción que haces al final del contenido para incentivar al lector a hacer algo que puede ser, por ejemplo, suscribirse al newsletter del blog, hacer un comentario, unirse a alguna fanpage o incluso comprar un producto (dependiendo de la etapa del embudo en la que se encuentre). 

Esto se tiene que hacer al final del artículo porque, en el desarrollo, puede distraer a la persona, hacer que desista o se olvide de leer todo. Además, cuando el lector llega al final del contenido, es más propenso a realizar la acción sugerida. Escribir un buen CTA no es complicado: simplemente debes usar un verbo imperativo (“entra”, aprovecha”, “conoce”, “comenta”) o, para ser más sutil, dejar una recomendación (“qué tal”, “por qué no”, etcétera).

¿Quieres un ejemplo? Entonces échale un ojo a nuestro CTA para ti: ahora que ya conoces la estructura básica de una publicación para blog, ¡pasa al siguiente apartado y aprende a usar el concepto de escaneabilidad en tu texto!

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